1Box 2Day Expo (2022)

<<“Una hoja, una calabaza, una concha, una red, una bolsa, una bandolera, un saco, una botella, un pote, una caja, un contenedor. Un envase. Un recipiente”>>
                                                                       (Donna Haraway)

Imaginamos un paisaje de ciencia ficción desde el cual los elementos artificiales y sónicos se entremezclan con los naturales creando serpientes cyborgs capaces de renovarse a sí mismas cambiando de piel. Un cruce que a través de la instalación nos ubique en un futuro post-humano, futuro en el que las distintas fronteras de los elementos (arte/ecología/sonido/desperdicio/humano/animal) se descoloquen. 

Tal vez nuestra extinción sea un acontecimiento estético. 

Este escenario alude a la relación simbiótica de los seres humanos y la naturaleza, una invitación a recordarnos parte de ella en contraposición con la supremacía humana propia del capitalismo que nos transforma en instrumentalizadores de les otres seres vivos y, a su vez generadores de desechos. 

Desechos que vienen y conviven con lo órganico, que se transmutan en nuevas figuras para denotar la transformación contínua de lo que nos rodea. El ruido que es sonido desconsiderado, configurado como un subproducto de la creación sonora se entremezcla con lo visual para crear un paisaje sonoro del desecho. Un paisaje de baja fidelidad que crea una transición entre el sonido útil y de calidad y el sonido desechado; ruido coloreado con frecuencias “inútiles” que realizan una apología a la instalación que lo contiene.

En el libro Dancing at the edge of the world, en el texto La teoría de la bolsa transportadora de la ficción, Ursula K. Le Guin cita a Elizabeth Fisher: “El primer artefacto cultural fue probablemente un recipiente… Muchos teóricos creen que los primeros inventos culturales debieron de ser un contenedor para los productos recolectados, y alguna forma de red de transporte” Las asociaciones en voz alta están de más, el recipiente, se cree pues el inicio de los artefactos y que, a lo largo del paso del tiempo se convirtió en uno de los principales generadores de residuos; Martín Córdova encuentra nuevos significados de la caja contenedora como metodología de su proceso creativo, contenedores que se encuentran presentes en la ciencia ficción de Ursula y que construyen nuevas especulaciones sobre nuestro devenir a través de criaturas fantásticas que parecen salidas de esta misma ficción.  

                                                                               – Puente Art Lab 

Concept (ENG)
We invite the everyday to be analyzed and reconfigured. The trash we generate is so abundant in our environment, and I needed to emphasize the way we buy packaged products, use them, and discard the packaging.

I felt a need to emphasize the way we buy packaged products, use them, and discard the packaging. I use cardboard packaging of different sizes, accumulated by my family and people I love “we use people’s trash to find out information from them. We flaunt waste as a way of showing social status” (Spellman). I learned much more about the life of my ex-partner and his family; the consumption habits of my grandmother and other family members from the packaging I received from them.

Each box undergoes a transformation from trash to artwork. The ritual begins with color and texture experimentations on 5 of the six sides of the box, showing its use before being discarded. Then a white stroke generates figures and loose lines; while painting, I pronounce and repeat the word “conscience.” 333 boxes go through the ritual, and the white line (consciousness) goes through all of them, generating connections and making the puzzle more complex. The ritual symbolizes our goals in life: to get the tools, inputs, or knowledge, to focus and experiment to reach the final trace. In this installation, the boxes come together, becoming this abstract being that inhabits the space and is full of colors.

 

Concepto (ESP)
Invitamos a que lo cotidiano sea analizado y reconfigurado. La basura que generamos es tan abundante en nuestro entorno y siento una necesidad de hacer hincapié en la manera de
comprar productos empacados, usarlos, y al empaque desecharlo. Utilizo empaques de cartón de diferentes tamaños, acumuladas por mi familia y personas que amo “usamos la basura de la gente para averiguar información de ellas. Presumimos el desperdicio como una manera de mostrar estatus social” (Spellman). Aprendí mucho más de la vida de mi expareja y su familia; los hábitos de consumo mi abuela y de otros familiares a partir de los empaques que recibía de ellos.

Cada caja experimenta una transformación donde pasa de ser basura a ser obra. El ritual empieza con experimentaciones de color y textura sobre 5 de los seis lados de la caja, evidenciando el uso que tenía antes de ser desechada. Después un trazo blanco genere figuras y líneas sueltas; mientras se pinta yo pronuncio y repito la palabra “consciencia”. 333 cajas pasan por el ritual, la línea blanca (consciencia) atraviesa a todas, generando conexiones y complejizando el rompecabezas que se forma. El ritual simboliza nuestras metas en la vida: conseguir las herramientas, insumos o conocimientos; enfocarse y experimentar para llegar al trazo final. En esta instalación las cajas se unen, convirtiéndose en este ser abstracto que habita el espacio y está lleno de colores.

Methodology (ENG)
The installation is generated in a monochrome space, preferably white; where the boxes will be distributed in different ways. Most of these are hung individually by nylon threads and simulate a kind of ceiling or puzzle for the viewer to pass under. They are also individually attached to the wall or grouped to generate interruptions to the viewer’s path.

With the installation we propose an experience where the viewer is immersed among the boxes, the garbage transformed into what is no longer a packaging for something, but the packaging becomes the content.


Metodología (ESP)

La instalación se genera en un espacio monocromático, de preferencia blanco; donde las cajas estarán distribuidas de diferentes maneras. En su mayoría estás se encuentran colgadas individualmente por hilos nylon y simulan una especie de techo o rompecabezas para que el espectador pase por debajo de ellas. También se encuentran pegadas individualmente en la pared o agrupadas para generar interrupciones al paso del espectador. 

Con la instalación proponemos una experiencia donde el espectador se inmersa entre las 
cajas, la basura transformada en lo que ya no es un empaque para algo, sino que el empaque se vuelve el contenido..

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